lunes, 22 de agosto de 2011

LA APERTURA MONGOL

Cuando nos iniciamos en el mundo del tiro con arco, lo más habitual y aconsejable es realizar unos cursillos de aprendizaje en un club federado, el cual nos pone bajo la tutela de una persona capacitada para enseñarnos la técnica de tiro y las normas de seguridad.
Entre otras cosas, la parte práctica suele iniciarse con el agarre "apache", es decir, agarrando la cuerda colocando los dedos por debajo del punto de enfleche y acercando el culatin al ojo con el que apuntamos. Poco después, pasamos al agarre "mediterráneo", que como ya sabemos, consiste en colocar el dedo índice sobre el punto de enfleche y los dedos corazón y anular bajo dicho punto. Dependiendo de la modalidad o forma de tiro escogida, se aprende uno u otro, a pesar de ser el mediterráneo el más habitual.  Algunos monitores nos mencionan de pasada el "thumb-draw" (apertura de pulgar) o "tiro mongol". Básicamente consiste en tirar de la cuerda amarrándola solamente con el pulgar por debajo del punto de enfleche y rodeando el pulgar por el lado opuesto con nuestro dedo índice, a modo de refuerzo. En el pulgar es necesario colocarse un anillo especial de tiro para no lastimarse. Esta forma de tirar requiere que la flecha salga del arco por el lado de la mano que tira de la cuerda, justo al contrario que en el agarre mediterráneo, en el cual, un arco de diestro tiene la ventana a la izquierda, debido a que sólo así la flecha flexará en vuelo como es debido, dado que la cuerda tomará en su avance la curva opuesta a la que describe en el tiro mediterráneo, en el cual la cuerda tiende a golpear el brazo de arco. En el tiro de pulgar, la cuerda describe una curva hacia afuera del arco en su avance, razón por la cual en este tipo de tiro no suelen verse protectores de brazo.
Recordemos, el agarre de la izquierda es el mongol.


En el A podemos ver el avance de la cuerda con la suelta mediterranea, mientras que en el B se aprecia la dirección de la cuerda en la suelta asiática de pulgar.
Esta forma de tirar es eminentemente asiática y como todo lo que funciona, tiene un porqué.  Si observamos que en ese continente la arquería a caballo era muy valorada, se impuso la utilización de arcos pequeños y manejables, a la vez que potentes. Parte de esa potencia debe obtenerse de una gran apertura, lo cual unido al pequeño tamaño del arco hace que la cuerda con el arco tensado forme un ángulo muy pequeño en el que insertar flecha y dedos, con el riesgo de pinzamiento de la flecha y un mal disparo.


Por otro lado resulta que al tirar a caballo, la resistencia que genera el aire contra el avance de la flecha la haría caer de su posición correcta con demasiada frecuencia. Sólo tenemos que probar a disparar un día de viento, si sopla en la dirección adecuada.....
Hay quien sostiene que esta forma de tirar la inventaron los chinos y que los mongoles y demás pueblos que estuvieron en contacto con ellos lo adoptaron por su eficiencia.
Es una hipótesis nada descabellada, si pensamos que los habitantes de Japón llegaron en la antiguedad desde el continente y ellos no necesitan tirar de la cuerda con este sistema dada la longitud de los arcos Yumi japoneses y aun así, sigue siendo el agarre utilizado.
Lo que si resulta cierto, es que es una forma de tirar más complicada de aprender que el agarre mediterráneo, aunque también hay quien la juzga como más eficiente al intervenir menos dedos en la suelta.   Como dato, diré que he hecho alguna prueba y ha sido desastrosa...y eso que la hice con un arco chino ( construido por un compañero de club ) y un anillo de cuerno para proteger el pulgar, así que...sin excusas.

El arquero mongol en combate

Hoy, la musica ambiental, va mejor aquí. 



Aunque me parece innecesario empezar ahora a contar un rollo enciclopédico acerca de los mongoles y su forma de vida, sí que me gustaría decir que tras ser unidas las diferentes tribus mongolas bajo el mando de su carismático líder Gengis Khan, cuyo nombre verdadero era Temujin, se empezó a gestar un gran imperio que aglutinó en un principio a las más importantes étnias de la estepa.

Tártaros, keraitos, naimanes, tangutos, merkits, kirguises, túvanos, buriatos y otros pueblos se unificaron bajo un mismo soberano y emprendieron la conquista de tierras en todas direcciones, logrando subyugar la práctica totalidad de Asia y llegando a invadir tierras islámicas y el mismo Este de Europa. Sorprendentemente, cuando uno de sus gobernantes fallecía, la campaña de conquista se colapsaba y en ocasiones el ejército regresaba a su punto de partida. Esa fue la razón por la cual los mongoles se dieron media vuelta cuando tenían a los principados rusos casi derrotados y habían llegado incluso a derrotar a los caballeros polacos y alemanes en Liegnitz, en Silesia, batalla que juzgaron necesaria para proteger su flanco de posibles amenazas en su avance hacia Hungría. El desmembramiento en pequeños reinos del gran imperio de Temujin fue el que salvó a Europa de nuevas invasiones.

El soldado mongol era en esencia un pastor y cazador nómada capaz de vivir a lomos de su caballo. Estos caballos eran muy pequeños pero extraordinariamente resistentes y cada guerrero se hacía acompañar de más de uno en sus avances. La táctica era mandar grupos de exploración en todas direcciones, así que era muy difícil pillar desprevenido a un contingente de guerreros mongoles. El arco mongol, ya lo conocemos. Se trata del típico arco compuesto de madera reforzada con tendón y cuerno y unas palancas o "siyahs" en sus extremos para dar más potencia al conjunto.


Esta figura que representa a Gengis Khan fué un regalo de mi chica, que fué fácil de montar, pero me volví medio loco para pintarlo decentemente.

Sus ejércitos estaban fuertemente estructurados y la unidad de combate de menor tamaño era el arban, formada por diez hombres bajo el mando de un oficial llamado bagatur. Diez arbanes, conformaban un jagún de 100 hombres.  Diez jagúnes formaban un mingham de 1.000 hombres y diez de estos mingham formaban la más grande de las unidades, el Tumen, de 10.000 hombres.  Cada ejército u "ordu" (horda) estaba formado de entre dos y cinco Tumen.  Su máxima era " Avanzad divididos, atacad juntos", así que el avance en territorio enemigo se realizaba en varias columnas que se mantenían en contacto mediante mensajeros a caballo.

Algunas cosas en Mongolia no han cambiado tanto.

Una vez enfrentados al enemigo,  actuaban como si se tratase de una cacería. Era la táctica del Tulughma, que consistía en formar varios jaguns de caballería pesada fuertemente armada, separados entre si frente al enemigo. Al sonar los tambores Naccara que portaban a lomos de camellos, entre ellos y desde atrás, les rebasaba un gran contingente de arqueros ligeros que avanzando hacia ambos lados de la formación enemiga hacían llover sobre ellos una multitud de flechas que les diezmaban y desorganizaban enormemente, mientras eran rodeados. La presa estaba en el centro y confundida, era el momento de cargar con la caballería pesada. Las órdenes se daban mediante banderas blancas y negras y si era de noche, mediante señales con antorchas.
Oficial mongol con un tambor Naccara para transmitir ordenes.

Cada arquero portaba en sus aljabas unas 30 flechas ligeras para usar a larga distancia, y otras 30 de puntas pesadas y emplumados mayores para disparar a cortas distancias, aunque estas últimas no solían usarse si no era desde posiciones defensivas, cosa que no era frecuente en estos casos. Se dio el caso de que a pesar de su destreza como arqueros a caballo, frente a los elefantes birmanos se vieron obligados a luchar a pié, ya que los caballos se volvían incontrolables por el terror que les causaban los elefantes.

Y así lo dejo, con el recuerdo de unos nómadas que llegaron crear un imperio con una extensión mayor que el que formó Alejandro Magno, y que como todos los grandes imperios, vio su ocaso cuando las luchas por el poder sucesorio lo hicieron ingobernable y acabó dividiéndose.

sábado, 20 de agosto de 2011

SAETAS ASIRIAS, LEONES PERSAS

Activando música 

Cuando decidí compartir en este blog algunos de los conocimientos que tenía acerca de la arquería de los antiguos asirios no sabía si dedicarlo exclusivamente al tema de la caza de leones o incluir algunos aspectos acerca de la forma de usar el arco en la guerra que tenían estos habitantes del actual Irak,  los cuales sembraron el terror entre los reinos vecinos siguiendo unas pautas de crueldad extrema, incluso para los cánones de la época. Para no repetirse, seguramente lo mejor será tocar ambos temas, ya que la caza no deja de ser una especie de entrenamiento para la guerra.


Son contados los conflictos armados en los que un gobernante participa activamente en la lucha, tal vez por aquello de no descabezar a la serpiente, tal vez por tener una visión más general de los combates o tal vez por instinto de supervivencia.  De este modo, la mejor manera de usar las armas, era la práctica de la caza.

Como es mi costumbre, trataré de acompañar el texto con imágenes ilustrativas, que como ya se sabe, "una imagen vale más que......    ".

Bajorrelieves Asirios

Hace unos años tuve la suerte de poder visitar el British Museum de Londres. Es un lugar que te deja con la boca abierta nada más entrar. Si te gusta la historia, las sensaciones que se experimentan sala tras sala son difíciles de describir. Esculturas egipcias, la Piedra de Rosetta, toros alados de Mesopotamia, parafernalia de gladiadores, cráteras griegas decoradas...lo dicho,  pasar de sala en sala es sentir el peso de la historia. Vikingos, samuráis, celtas, chinos, persas y mil más cobran vida de nuevo en aquellos objetos que se ofrecen a nuestros ojos y que nos transportan a tiempos pasados de guerras, conquistas, tecnologías y culturas que ahora parecen quedar muy lejos en el tiempo.

Tengo cara de flipao, pero es que no era para menos

Todo el museo es impresionante, pero si una sala me lo pareció en especial, ésta fue la dedicada a los bajorrelieves asirios. Creo que podría haber estado horas contemplando, por no decir estudiando, aquella maravilla cargada de pequeños detalles realmente asombrosos.

Me gustaron especialmente las dedicadas a la caza de leones practicada por los reyes desde su carro armado con un arco. Los relieves muestran como los animales, una subespecie de león que hoy está amenazada de extinción eran liberados de jaulas para ser perseguidos y abatidos por el rey desde su carro, manejado por un auriga que le acompañaba.
Vosotros cubridme las espaldas...

Además se suele ver un par de lanceros en la parte trasera del carro que velarían por la seguridad del gaznate real si la cosa se ponía fea.  Asimismo, soldados a caballo acompañaban a su soberano para garantizar que nada se torciese. Con fieras, toda precaución era poca, aunque las fieras no fuesen siempre los leones.
León asiático

Como dato, diré que este tipo de león era el llamado león asiático (panthera leo pérsica) de un tamaño ligeramente inferior al león subsahariano que todos tenemos en mente y que, al igual que éste, presentaba una melena en los machos, aunque bastante menos poblada la cual dejaba ver las orejas del animal y que pasaba de un tono claro cerca de la cara del animal, a un tono muy oscuro a medida que avanzaba por el cuello hacia el lomo. Estos leones se encuentran sometidos a un serio programa de reproducción en cautividad en la India, donde han logrado doblar su número hasta unos cuatrocientos ejemplares. Repartidos en zoos del resto del mundo parece haber aproximadamente un millar de ejemplares más.

El arco asirio y su uso en la guerra

El arco asirio era similar en su concepción al egipcio, un arco que encordado y sin tensar daba un perfil bastante triangular. Se trataba de arcos compuestos, (ya conocemos el tema, madera, tendón, cuerno....) que se recurvaron ligeramente en sus extremos como parece deducirse de las representaciones gráficas que nos han llegado, aunque ya sabemos que las licencias que se toman los artistas no siempre son muy reales.

Era usado tanto por infantería como por caballería y aunque los relieves nos muestran jinetes disparando a galope, esto parece poco habitual, ya que al no existir el estribo todavía, la puntería a galope dejaría mucho que desear. En sus inicios, el ejército asirio era prácticamente una fuerza de infantería que paulatinamente fue introduciendo la caballería. Hasta consolidarse como parte de un ejército, lo normal es que un caballo sólo pudiese ser costeado por un guerrero con posibilidades económicas, de modo que se hacían acompañar de un sirviente también montado que además de brindar una protección adicional les servía para mantener calmado al caballo mientras su señor hacía puntería. Las flechas siempre han sido caras y no es cosa de desperdiciarlas en tiros con escasas posibilidades de alcanzar su objetivo.


Más adelante, al crecer el imperio e incrementarse el tamaño de su ejército, sí que parece haberse generalizado el uso del arquero a caballo, sin necesidad de sirviente y aparentemente costeadas por el estado, cosa que se observa durante el reinado de Sargón II, del 721 al 705 a. de C.

También es interesante mencionar que algo similar se dio en el uso del carro de guerra. Durante el siglo IX a. de C. eran pocos los personajes que se podían permitir acudir a la guerra sobre un carro ligero tirado por caballos, desde el cual se usaba principalmente el arco, manteniendo las distancias con el enemigo.
Carro del siglo IX a. de C.

Doscientos años más tarde, en la cima del poder asirio, encontramos los grandes carros tirados por cuatro caballos, tripulados por cuatro soldados. Uno conducía el carro, uno disparaba flechas y los dos restantes protegían al grupo con sus escudos. El empuje de semejantes carros era prácticamente imparable.
Carro pesado de finales del  siglo VII a. de C.
Como curiosidad, he encontrado este dibujo que parece sugerir alguna forma de protector de brazo elaborado con cordajes sujetos al antebrazo y a la mano. Posiblñemente se trate únicamente de un utensilio más decorativo o ceremonial que práctico.

Al final, los crueles asirios fueron desbordados por una alianza de Medos y Babilonios, los cuales acabaron con su imperio de tres siglos de terror para imponer el suyo propio.